sábado, 13 de diciembre de 2014

Mí inolvidable Beh50bia 2014



Llegó el día D, y falta poco para la hora H. Por delante, una B-SS especialmente rara, diferente a mis 14 anteriores. Hoy el mismo Boulevard no será lo mismo. Hoy veras la Behobia desde el otro lado. Nos esperan 20 kilómetros increíbles Tío. Hoy corremos juntos, y vamos a correr, a volar y a disfrutar!!. Vamossssssssssssssssss!!!.



Son las 5:50 de la mañana y ya estoy despierto. Me levanto para ir al baño a orinar y me vuelvo a la cama, pero ya no me volveré a dormir. Estoy nervioso, y puedo asegurar que nunca me había pasado esto antes de una Behobia, incluso diría que nunca antes de una carrera. Hasta ahora había tenido la suerte de ser capaz de conciliar el sueño todas las noches antes de una competición. Hoy no ha sido así, quizás  porque para mí, hoy no va a ser una Behobia como las anteriores.
En vista de que no me duermo, a las 6:45 ya me levanto para desayunar. El desayuno el mismo de siempre antes de una carrera. Un plátano, un zumo de naranja, unas tostadas con miel y un café. A mí me va bien y no lo cambio por nada. Después de desayunar, aligero algún kilito en el baño y me preparo. El kit running para hoy ya estaba preparado desde anoche. Camiseta de Korrikalaris a tope 8.0, mallas y calcetines Hoko y mis zapatillas favoritas, las Adidas adizero adiós 2.  Me pongo una camiseta vieja para tirar antes de la salida y un chubasquero y ya se acerca la hora de salir de casa para coger un autobús que me llevara a la salida.

8:00. Hora de quedada oficial para coger el autobús que nos lleva a  Behobia. Entre korrikalaris de Urnieta y Runners Catalanes llevamos el bus lleno. Sacamos la foto de equipo completo y partimos para la salida. Sobre las 8.45 ya estamos aparcados en Behobia. El trayecto en bus es corto y además ha sido muy ameno. Entre charlas de cómo íbamos a salir en la carrera y algún video extra motivador que hemos visto en el móvil, hemos llegado con las pilas cargadísimas. Este año hemos tenido que poner videos porque el Cuenca, mi padre, que es el que no calla y anima todo el cotarro se nos ha tenido que quedar en casa por lesión de última hora justo el año que hacia su 25º B_SS. Tendrá que esperar un añito más para sumarla. Está que se sube por las paredes, y no es para menos.


Bajamos del bus y empezamos a captar el ambiente. Como cada año, esto está lleno de gente. Corredores de todas partes del mundo viniendo a correr aquí, a Behobia, a Donosti. Es increíble como una ciudad tan pequeña como San Sebastián, comandada por el CLUB FORTUNA, ha hecho de esta carrera una de las mejores carreras que hay en todo el mundo. Por algo será, de eso no hay duda.
 Como curiosidad también este año tenemos la novedad de que parece que el día va a ser bueno para correr. Algo inusual en la Behobia-San Sebastián. Jeje. La temperatura ronda los 12 grados, llueve ligeramente a ratitos y no hay mucho viento. Como todos los años, nos vamos al camino que hay paralelo al rio y calentamos allí. Tenemos una horita por delante antes de salir. Corremos un rato, estiramos un poco y trotamos otra vez antes de ir a la salida. Una vez entramos en nuestro cajón calentamos finalmente haciendo unas rectas. A partir de aquí el equipo ya se divide. Cada uno tiene sus objetivos y salimos por libre. Nos deseamos suerte y vamos a posicionarnos. Yo en principio saldré junto a mi amigo GRAN RESERVA Mikel Costas, luego cada kilometro nos irá puniendo a cada uno en su sitio y veremos si somos capaces de llegar juntos y logrando nuestros objetivos. Lo que tenemos claro es que para ello tenemos que hacer todo bien desde el principio, para ello hemos aprendido la lección de años anteriores y nos hemos colocado muy bien en la salida antes del pistoletazo. Vamos a por todas!!.

La hora H, LA CARRERA:

Apenas quedan minutos para las 10:00. Estoy nervioso, ansioso, con muchas ganas. Deseando correr, volar, disfrutar. Han sido muchos días entrenando esperando este momento, quizás menos de los que me hubiese gustado poder entrenar para mejorar más, quizás más de los que debiese haber entrenado para poder pasar más tiempo con mi familia. Pero cada acción, tiene su consecuencia y yo este año tenia cuentas pendientes con esta carrera.
 Apenas quedan segundos para escuchar nuestro pistoletazo de salida. Apenas, puedo contener la emoción tras despojarme de mi camiseta vieja para tirar y enseñarle mi dorsal a mi amigo Mikel “GRAN RESERVA”. Hoy corremos por ti Tío, tenlo claro. Nos chocamos la mano una vez más, miro al cielo, y no tengo ninguna duda de que hoy va a ser un día que jamás olvidare. Hora d correr, hora de volar.

Arrancamos. Salida espectacular y rápida por el centro de la calzada y sin que nadie nos moleste desde el primer momento. Ritmo alto, sin choques y pillando mejor colocación corriendo por el lado izquierdo. Poco a poco vamos adelantando gente y haciéndonos nuestro hueco para ir mas cómodos. Llegamos a la rotonda, curva a izquierdas, curva a derechas y primer repecho. No llevamos 1Km y ya tenemos la primera cuesta. Primer 1000 en 3:35, enormes. Seguimos subiendo y adelantando corredores, entramos de lleno en Irún, una recta, curva a izquierdas y segundo repecho a tope. De momento esto es subir, subir y subir hasta ventas de Irún y el ritmo hay que mantenerlo cerca del objetivo. Kilómetros 2 y 3 a 3:51, y ahora aprovechando que tenemos cuesta abajo hasta gaintxurizketa toca de nuevo GAS, pero intentando regular lo máximo posible. Parciales 4 y 5 a 3:35.

Nos acercamos a Gaintxurizketa sabiendo que este año subimos por el otro lado y con ello tenemos un repecho nuevo en el circuito, que se hace notar seguramente más de lo que pensábamos en un principio. Tras pasarlo, bebo agua en el avituallamiento, recupero un poco  y superamos el kilometro 6 a ritmo de 3:52. Empezamos la verdadera subida al alto y poco a poco Mikel va cogiendo unos metros sobre mí. No me preocupo y no quiero cebarme, quiero regular bien. Voy cómodo, a rebufo en un pequeño grupo y esperando llegar a arriba. Llegando a la cima paso el Km 7 en 4:18 y aquí, por sorpresa, me encuentro a mi vecino Jose Luis que este año por lesión no ha podido correr y ha venido a animarnos.



Empiezo el descenso hacia Renteria y como no podía ser de otra manera, en cuanto empiezo a bajar tenemos al Pirata a nuestra derecha con la Family, la Tranporter y la música Heavy a Tope. ¡QUE GRANDE!!, ¡QUE CRACK!!,¡ESPECTACULAR!!. Que Virilla da, así da gusto.
El descenso hacia Rente es muy rápido, quizás un poco peligroso a la hora de regular ya que es fácil calentarse demasiado y aun queda mucho. El grupo en el que voy se va rompiendo y yo intento acelerar un poquito más para volver a pegarme al grupo de Mikel que me saca unos metros. Siento esas alas, ese impulso extra, y siento que voy rápido pero agusto. Voy tirando  y lo que quiero es agarrarme al grupo de delante para intentar ir mas tapado. Dos kilómetros a 3:33 hacen que vuelva a entrar en el grupo de Gran Reserva. El avituallamiento antes de Lintzirin nos lo saltamos, y nos vamos juntos pegados a la liebre de 1:15:00 para entrar en Renteria. Seguimos a 3:33 el Km 10 y vamos bien.
Y aquí empieza el espectáculo. La entrada en Renteria es increíble. Nuestro ritmo es alto, pero el ambiente es espectacular. Parece que todo el pueblo ha salido a la calle a recibirnos. Que sobrada, que ambientazo. Todo el público nos anima sin parar y esto parece que nos da aun más fuerza si cabe para mantener el ritmo. Las sensaciones son buenas y el ritmo bastante constante. Aprovecho para tomarme el Gel en plena recta y me concentro esperando ya la subida a Kaputxinos.

Kaputxinos la verdad es que no me sorprende. Nunca lo había subido corriendo, solo en coche, pero tenía la sensación de que se haría duro si no regulábamos. Decidí controlar, subir sin prisa intentando desgastarme lo menos posible, y la verdad es que creo que acerté, porque tuve la sensación de que a la gente se le agarraba más de lo que esperaba. Yo me quede escondido, en mi grupito, buscando el lado izquierdo en la subida para coger la curva arriba por dentro. Subí bien, cómodo, perdiendo unos metros con Mikel pero con la sensación de que una vez arriba podría acelerar sin problemas.
Y así fue. Una vez subido Kaputxinos pequeño descenso, pequeño repecho y entramos en pasajes. Me junto otra vez con Gran Reserva y mano a mano empezamos a marcar ritmo otra vez. El ambiente en Pasajes la verdad es que no tiene nada que ver con Renteria. Bastante plof, Aunque igual es porque venimos de un ambientazo de la leche y ahora todo es poco. Da igual, en este momento solo pensamos en correr. En correr y en hacerlo rápido. Y la verdad es que Pasajes lo pasamos como si nada. La cuesta se nos hizo muy fácil, y enseguida enfilamos hacia Herrera a un ritmo muy regular.
El ritmo es bueno, el pulso correcto, las sensaciones casi inmejorables, los tiempos los pensados, y ya estábamos en Herrera. Por delante ya solo nos quedaba un Miracruz con una ruta diferente a la de los años anteriores, con un perfil distinto, pero como siempre en un lugar clave. Llegaba la hora de la verdad, y teníamos que aguantar.

Y aguantamos. Reconozco que se me hizo pesado por momentos, Y es que no sé si fue por la falta de costumbre o qué, pero aunque fuera más tendido a mí se me hizo largo hasta la rotonda. Y eso, que a las primeras de cambio tuve por sorpresa a mi Súper Plima Eva animándome junto a Pedro Mari, lo cual fue un subidón, subidón, de los buenos. No os podéis imaginar la alegría que me dio verla ahí. Buffff.

Una vez llegados a la rotonda, con el resto del circuito ya conocido. Con un ambientazo brutal a ambos lados de la calzada. Con muchos conocidos gritándonos y animándonos, las piernas ya no se podían detener. Teníamos energía extra disparándonos desde los dos lados de la carretera y aquí no podíamos fallar. Nos estábamos desayunando la carrera, nos estábamos comiendo el asfalto, las piernas iban bien, muy bien y seguíamos subiendo a un ritmo increíble que años atrás nos hubiese costado llevar en un terreno llano. Estábamos casi arriba, llegando juntos y solo nos faltaba rematar la faena.

Y llego el descenso a Ategorrieta. Y lo sentí, sentí como se abrían esas alas otra vez. Sentí esa fuerza, esa ilusión, ese hambre, esas ganas, ese querer y ese poder. Sentí su alma, su cariño, sentí todo. Recordé las bebas, y sentí aun con más fuerza sus alas. Y mis piernas volaban, no solo corrían sino que volaban. Lo sentía. Volaban a un ritmo increíble y con unas ganas enormes de seguir. Ese descenso será inolvidable. Fue el kilometro más rápido de todos, 3.28 marcaba, pero mi cuerpo y mis alas pedían más. Gire a la derecha entrando en la avenida de Navarra y seguía igual. Mis piernas iban solas, parecía que tenían ansiedad por llegar. Mikel seguía pegado a mí. El público se agolpaba a los dos lados y no paraba de gritar y animar, pero mis piernas solo pensaban en ir rápido, más rápido, y más rápido, No parábamos de adelantar corredores. Uno, otro, otro. No sé cuantos pasamos, pero muchos. Gire a la izquierda por última vez y entramos en el ultimo Kilometro. 


 


Cuando pase por la pancarta del último kilometro, ya estaba viendo en el balcón a Mónica, la mujer de mi primo Josemi, y ya sabía que él estaría abajo pero por allí cerca. Y así fue, prácticamente a su altura pero a pie de carretera estaba mi primo. Aunque no estaba solo. Mi Padre, mi Madre, mi hijo Axel, mi prima Sonia, Imanol, mi tía Pili. Todos juntos estaban allí, esperándome, viéndome y animándome. 









Y allí pase yo, mirándoles sonriendo, agradecido y 
feliz porque habían venido a verme. Y esperando que ellos vieran y sintieran al igual que yo, esas alas y esa fuerza que estaban haciendo que fuera más rápido que nunca. Y estoy seguro que fue así. Así tuvo que ser, porque unos metros más adelante, después de dejarlos atrás, justo a la altura del puente del kursaal, yo deje de sentir esas alas por un instante. Sentí que me faltaban las fuerzas para mantener ese ritmo. Sentí que esas alas se alejaban de mí y dejaban de moverse. Por un momento tuve la sensación de que se quedaron, o al menos querían quedarse 300 metros más atrás, de donde jamás se tenían que haber separado. Sentí rabia, tristeza y dolor. Impotencia. Pero a la vez, sentía que al menos por una vez había sido capaz de demostrar a mi familia lo mucho que significaban para mí.

En ese momento, Mikel me hablo, me grito y me animo. Me gritó que el sub1:15:00 estaba en nuestra mano. Y entonces, fue aquí cuando de nuevo volví a sentir, y volví a correr y volví a volar. En la recta del Boulevard, por primera vez en 15 años no miraba hacia el lado buscando, no me hacía falta, sabía que iba a mi lado, sabía que habiamos estado corriendo juntos.

Entre en meta de la mano de mi amigo Mikel “GRAN RESERVA”, con una marca de 1:14.38. Increíble. Y nos dimos un pedazo abrazo nada más entrar, que para mí fue tan especial como necesario. Fueron unos minutos de emociones contrapuestas, de felicidad y de rabia. Y luego poco a poco fuimos andando a donde habíamos quedado con la familia. Donde siempre quedábamos los últimos años.

Y fue aquí, cuando me abracé con Imanol y me dijo unas palabras que me empezaron a poner el nudo en la garganta. Cuando vi la cara de mi primo Josemi y nos dimos un gran abrazo. Cuando vino mi prima Sonia a darme un achuchón, de los buenos buenos. Cuando me dio mi Tía Pili un ramo de flores y después le di un abrazo de los inolvidables. Cuando cogí en brazos a mi hijo Axel, y cuando me abrazaba a mis padres. Fue aquí, cuando apenas era capaz de aguantarme la lagrima al ver sus caras, cuando sentí que me quedaba en parte, en paz con mi Tío Crispín. Sentía que había sido capaz de demostrar parte de lo que sentía, y sentía que él también sabia, que aunque ya no estaba físicamente había dejado una familia de la ostia aquí abajo.  


Tras unos minutos en coche para llegar a casa a ducharme, ya venía más calmado. Entre en casa satisfecho y feliz, y le di un beso y un abrazo a mis dos mujeres de casa. Que este año no habían podido acercarse a Donosti a animarme. Cogí el móvil, lo mire, y tenía como tropecientos mil watsaps. Puse el móvil a cargar, pensando en que sería un día largo y mejor tenerlo cargado. Eche un primer ojo a los watsaps, y tenía uno que decía: LO HE VISTO PRIMO. LO HE VISTO AL VERTE PASAR. QUE GANAS DE DARTE UN ABRAZO.

Y ya, no pude leer mas...











lunes, 8 de diciembre de 2014

31 de diciembre 2013 “I SAN SILVESTRE URNIETA”



31 de diciembre de 2013 y acabamos el año de la mejor manera posible, CORRIENDO. 

Como no podía ser de otra manera, un año más los Xirimiri estamos preparados para darlo todo en este día. Este año hemos decidido cambiar nuestra ya clásica San Silvestre Donostiarra por la primera edición de la San Silvestre en Urnieta. Y es que para eso es nuestro pueblo. Y nada mejor que acabar el año corriendo en casa y disfrutando esos 5Km que nos separan la salida de la línea de llegada. Hay que decir que la San Silvestre de Urnieta es una carrera corta pero intensa. Y es que el circuito es un constante sube y baja.

Así que en vista de lo que se nos venía encima, a las 16:00 ya quedamos la cuadrilla para apuntarnos y recoger nuestro dorsal. La carrera era a las 17:00 y antes había que vestirse adecuadamente para la ocasión, con nuestra ropa técnica, usease nuestro disfraz.






Este año nos toca de m&m´s. Y a continuación
hacer un corto pero muy intenso calentamiento antes de salir a “volar”. Jeje.
 




La carrera es corta hay que decirlo, pero corta para los que corremos habitualmente. Para los no habituales es más que suficiente y con las rampas que tiene a más de uno se le hará larga. Y en los xirimiri no todos somos korrikalaris habituales, así que a alguno seguro que le tocará sufrir un poquillo. El objetivo es claro. Disfrutar a tope y pasarlo bien. El ritmo, el que marquen los Xirimiris menos habituales a correr.


17:00. Pistoletazo de salida y arrancamos a topeeeee!!. La carrera empieza con una cuesta abajo así que aquí no tenemos problema. Llegamos a la calle Idiazábal, curva a derechas  y tenemos la primera subida. El ritmo es bueno, aunque probablemente incluso demasiado para alguno. Pasamos el Km1 en 4:50 y eso que teníamos gran parte cuesta arriba. Seguimos corriendo por medio del pueblo por la calle idiazábal antes de girar en itsaspe y afrontar el segundo repecho, que es más duro que el anterior. Km2 en 4:56, parece que vamos manteniendo el ritmo. Tras atravesar el camino de las villas y nada más cruzar de un lado del pueblo al otro, nos enfrentamos al tercer repecho. El de “nuestra antigua casa”, el de los Jubis, una cuesta corta pero intensa y que nos hace sufrir un poco. 

El grupo Xirimiri se rompe un poco y parece que Mikel “JEU”, es el más fuerte de los korrikalaris no habituales. Él marca el ritmo, y Lute y yo, que somos los que solemos correr más a menudo nos vamos con él. Tras bajar el pequeño descenso a la estación y coger un poco de aire, afrontamos el cuarto y más duro repecho de toda la carrera. Una pendiente bastante larga y de buen porcentaje que nos lleva hasta la plaza, para terminar así la primera vuelta. 


Vamos muy bien. El tercer kilometro lo hemos clavado y repetimos en 4:56. En esta segunda vuelta el recorrido cambia un poco y nos toca subir la rampa del Xau, que es muy cortita pero pica para arriba bien. Creemos que es para romper aun más las piernas.
Seguimos corriendo, seguimos avanzando y seguimos manteniendo el ritmo. Y es que el Km4 lo hemos vuelto a clavar y lo hemos pasado en  4:57. Afrontando de nuevo el repecho de itsaspe las piernas se empiezan a notar, pero………………………. ¡¡no pensamos, solo corremos!!. Y sabemos que nos queda poco más de un kilometro. Mikel”JEU” dice que va cascado, pero la motivación está justo delante. Los que van delante van más cascados que nosotros y cada vez los tenemos más cerca.

El Km5 lo pasamos en 5:04. Las piernas y las cuestas ahora ya si se notan. Afrontamos por segunda y ultima vez el repecho de los Jubis y alcanzamos en el, a alguno de los que van delante. Ya no nos queda casi nada, esto esta chupado. Atravesamos la calle azkorte y llegamos. Vamosssssssssssssssssssssssssssss!!.
Siiiiiiiii. Primera San Silvestre Urnietarra finiquitada. Objetivo cumplido. Reto conseguido. El tiempo, no importa para nada. Algunos han sufrido más que otros pero todos estamos contentos que era lo importante hoy.     
Ahora, a disfrutar lo que queda de año. Y en el 2014 ya sabéis, nuevos retos, nuevas carreras, y masssssssss zapatilla!!.

Y por supuesto, volveremos  a la II San Silvestre Urnietarra. Que esta primera edición ha estado muy muy biennnnnnnnn!!!

Con Patxi (mi padre) y David (mi hermano)

viernes, 10 de enero de 2014

BERLIN, MI PRIMER MAJOR





29 de septiembre de 2013. Suena el despertador de mi móvil, son las 5:58 de la mañana y aquí estoy, tumbado en mi litera de arriba con sabanas y nórdico blanco, en una pequeña habitación cuádruple del Generator Berlín Mitte, que ahora mismo está completamente a oscuras y rodeado de las tres personas más grandes de esta historia, Aitor, Mikel y Patricia (con permiso de mi mujer, que ha sido la que me ha dado todas las facilidades del mundo para poder cumplir este sueño). Tres amigos, tres grandes amigos, que han querido acompañarme en esta pequeña gran aventura que nunca olvidaré.

Estoy tumbado, boca arriba, con los ojos abiertos, intentando analizarme a mi mismo para saber cómo me encuentro. Y la verdad es que me siento muy bien. Noto las piernas sueltas y el cuerpo descansado, y casi no me lo puedo creer. Y es que, quien me lo iba a decir a mí, después de llegar ayer al Hostel sobre las 22:30, sin haber parado en todo el día y prácticamente roto. Y es que, la aventura es la aventura!

En el Avion
Y esta, es una aventura que comenzaba muy tempranito el viernes para Aitor y para mí . Con un  buen madrugón para poder coger nuestro avión destino Berlín.
 Para las 12.00 ya estábamos aquí, y después de un pequeño paseo con las maletas acuestas encontramos nuestro hotel. Soltamos todo en la habitación, nos fuimos a comer y después a patear e ir a la feria del corredor a por el dorsal.



Un rato en metro, otro rato andando y llegamos al aeropuerto de Tempelhof, que es donde estaba la feria. Pedazo de feria!!. Y aquí, después de hacer unas comprillas y una larga cola, pude coger mi dorsal. Nos informamos de cómo iba organizada la salida y vuelta para el Hostel. Una vez aquí, ya nos juntamos con Mikel y Patri, y después de tomar una cervecita nos fuimos a cenar. Para ese momento, yo ya tenía un pequeño problemilla. No me había inscrito correctamente y en vez de salir en el cajón de 3:15:00 me habían puesto al final, así que tocaba volver a la feria al día siguiente para intentar solucionarlo.



El sábado fue un día duro, bueno, un día no aconsejable cuando vas a correr una maratón al día siguiente. Pero es que venir a Berlín a correr la maratón, sin intención de hacer marca, con 3 amigos y quedarme en el hotel descansando no lo podía hacer. Así que esta no era la idea. El planing era conocer la ciudad. Así que el sábado  tocó madrugar. Lo primero que hicimos fue irnos a la feria a intentar solucionar el problema del dorsal. Y aquí, Patri, la mejor de las mejores, y mi traductora oficial (jejeje), consiguió que me cambiaran y así poder salir en mi cajón. Una vez resuelto el problema comenzó la pateada por Berlín. Ni metro, ni tranvía, ni nada, solo andar y andar. Desde aquí nos fuimos andando hasta el museo judío, a Checkpoint Charlie, vimos una zona del muro de Berlín, Potsdamer Platz y El Sony center, que es donde comimos. Y después, continuamos la ruta pateando hasta El monumento al Holocausto, a la Puerta de Brandeburgo, el edificio del Reichtag y de aquí a ver la Torre. Unos cuantos kilómetros en las piernas, antes de terminar cenando un rico rissoto en un restaurante en el que estábamos rodeados de Runners. Todos reconocibles por nuestra pulserita en común.  De aquí, al hotel, preparar todo y a dormir.
Así que, aquí estoy. En mi litera, tumbado boca arriba, tranquilo, contento y con muy buenas sensaciones a pesar de haber dormido solo seis horas, si llegan. Eso sí, del tirón.

Con mucho cuidado me bajo de la litera y me meto en el baño, q es donde tengo todo preparado. Es como una mini habitación runner, hasta con cocina incluida(jajaja). Desayuno un plátano, un zumo de naranja recién exprimido y mis tostadas con miel. Vamos, lo de siempre. Y a continuación me visto. En medio de esto, entra Aitor al baño para sacarme unas fotos en pleno proceso de preparación. Que crack!!. Vaya fotones!!.



Preparo los membrillos, los botes de isostar y concreto la bolsa para dejar en la consigna. Hora de ir a la salida.
Voy dando un ligero paseo hasta la Puerta de Brandeburgo, donde paro en un Starbucks a tomarme un café. Y de aquí, a Platz de Luftbrücke, que es donde comienza todo. La verdad es que estos alemanes lo tienen todo muy bien organizado. Una vez entras en la zona de corredores, ya tienes todo muy bien indicado para desplazarte a tú consigna y a continuación a tú cajón. Y si tienes alguna duda, hay un montón de voluntarios. Así que todo perfecto.
Me acerco a la consigna, dejo la bolsa y me dirijo hacia la salida. Antes de entrar en mi cajón hago un pequeño calentamiento por la hierba. Es impresionante, cuanto loco suelto que estamos para correr esta maratón. 
Faltan 10 minutos para la salida y entro en mi cajón. La temperatura es buena aunque hace un poco de viento. Es hora de concentrarse y mentalizarse bien. La estrategia está clara. Mi estado de forma no es el que me hubiese gustado, así que hoy venimos a disfrutar de principio a fin. Busco a la liebre y me acerco a ella. El objetivo es andar sobre 3:15:00. Ya habrá nuevas paradas para hacer marcas, entre ellas de nuevo esta. Eso lo tengo muy claro ya antes de salir.  
Estoy a escasos minutos de mi primer Major. Me encuentro algo nervioso, lo justo, lo normal. Pero solo pienso una cosa: Norman, vamos a por él. Corre, corre, y no pares de correr hasta que seas un finisher en Berlín. ¡¡¡No te detengas!!.  ¡¡¡Vamosssssssss!!.

8:45. Llegó la hora. Arrancamos!!!. Salida multitudinaria espectacular. El ambientazo a ambos lados de la carretera es brutal. La carretera es ancha y enseguida encuentro huecos y puedo correr a gusto. Voy justo detrás de la liebre, tapado, intentando evitar el viento y así desgastarme lo menos posible. Hay muchos kilómetros por delante.

Hacia el km 4 me surge un pequeño problema con el dorsal. Lo llevaba atado con imanes, seguramente demasiado bajo. He querido meterme la camiseta por debajo del cinturón de los botellines que llevo en la cintura y no sé qué leches he hecho, que los dos imanes de abajo se me han ido al suelo. Llevo el dorsal solo atado por arriba, pero encima con el viento se me levanta. Pasan un par de kilómetros y estoy un poco intranquilo, con miedo de que se me vayan los otros dos imanes al suelo. Así que adelanto mi posición, me pongo al lado de la liebre, y con señas le pido que me pase un imperdible. Todo ok, No problem, me lo da y me lo pongo. Se acabo el problema. Vuelvo a ponerme detrás de la liebre y a meterme de nuevo mentalmente del todo en la carrera.

Paso por el Km 10 en 45:48. Hora de comerme mis dos primeros membrillos y de beber un poco de isostar. Mis piernas van bien, muy cómodas; voy fácil, disfrutando, y sintiendo el ambientazo que están creando todos los miles de animadores que se encuentran a ambos lados de las calles. Batucadas tocando sin parar, Orquestas, Dj´s.  Kilómetro tras kilómetro, siempre hay gente animando.

El paso por el Km 15 es en 1:08:42, y mi posición en carrera vuelve a cambiar. Tras un par de sustos que un corredor que llevo a mi lado ha tenido con otro y en los que casi se va al suelo. Decido adelantar mi posición y me coloco a la par de la liebre, intentando ir así más libre y evitar cualquier traspiés.

El Km 20 lo paso en 1:31:35. Clara señal de que el ritmo que llevamos es clavado kilometro a kilometro.  Parece que llevamos el control de crucero puesto. Es el momento de volver a recargar pilas al cuerpo, y me como otros dos membrillos.

La media maratón la pasamos en 1:36:40. Un ritmo que nos llevaría a la meta en un tiempo de 3:14:00 más o menos. Y es a raíz de aquí cuando tengo la sensación de que la liebre se frena un poco para no irse demasiado del ritmo previsto. Yo mantengo ese ritmo constante, prácticamente kilometro a kilometro,  y en cambio la liebre poco a poco se va alejando.

El ambientazo no cesa. La música no la dejas de oír en ningún momento. Incluso paso por una casa que tiene unos bafles enormes en el balcón con la música a todo trapo. Flipando me quedo. Esto es impresionante.  Poco más de un kilometro más adelante, una chica vestida de bailarina, con dos altavoces a su lado y bailando. Tengo la sensación de que aquí, el raro es el que no anima. Me estoy acercando al kilometro 30, cuando empiezo a escuchar ya de lejos un temazo que a mí me encanta. Me voy acercando al DJ y el subidón que me da es la leche. Estoy corriendo, disfrutando, voy con unas sensaciones espectaculares y encima me ponen a mi Bruce Springsteen cantando Human Touch. Esto es lo más!!.
El Km 30 lo paso en 2:17:51. Llega la hora de comerse los dos últimos membrillos. La liebre se ha quedado ya aun más para atrás. Y eso que mi ritmo había bajado un poco. Tal vez debido a que me he relajado escuchando a Bruce. Jeje. No puede ser otra cosa porque me encuentro muy bien. Mis dudas, por la falta de kilómetros antes de llegar a esta cita se estaban diluyendo. No tenía problemas de nada y seguía sumando kilómetros a un ritmo constante. Analizando la carrera por parciales, se podría decir que mi ritmo es clavado.

Km 35 en 2:40:35. De momento no tenemos noticias ni del muro, ni del hombre del mazo, y todo parece positivo. Se nota el viento, que en algunos tramos es bastante incomodo dando de cara, pero en este ritmo voy bastante bien rodeado e intento ir resguardándome todo lo posible.
De repente, ahí, entre el kilometro 37-38, un grito de ánimo suena con mi nombre. Miro a izquierdas y allí están Aitor, Mikel y Patri. Los tres más grandes de esta aventura me han visto mucho antes que yo a ellos. Los miro sonriendo, feliz, contento y orgulloso de ellos. Son los mejores, son la mejor afición de Berlín. Me acerco a ellos para abrazarles, incluso hasta casi casi me paro, que alegría, que subidón. Menudo impulso para afrontar estos últimos kilómetros. Así si se puede.
Mis piernas están enérgicas. Siguen teniendo ganas de correr y correr. Y Yo me encuentro en una nube. Mi sueño se está cumpliendo. Estoy muy cerca de acabar mi primer Major y mi cuerpo esta como una moto. Seguramente, excitado por la situación.
3:03:10 en el Km 40. Dos kilómetros, dos kilómetros y 195 metros para cumplir un sueño. Dos Km y 195 metros para conseguir que un sueño, se haga realidad. Vamosssssssssssssssssssss!!!.











Ultimo giro a la izquierda y entro en la recta final. Ya veo la puerta de Brandeburgo. Sigo corriendo, avanzando, disfrutando paso a paso de lo que estoy haciendo, viviendo y consiguiendo. Atravieso la puerta de Brandeburgo. Estoy a escasos metros de la meta, a escasos metros de lograr acabar la Maratón de Berlín.











Ha sido un año difícil, raro, complicado. Un año en el que me ha tocado pasar muchas horas de gimnasio, sin poder correr. Un año en el que me ha tocado pasar horas en el fisioterapeuta, en el que me ha tocado pasar por el podólogo para cambiar mi pisada. Ha habido momentos, en los de que a pesar de todo lo que hacía tenía la sensación de que no evolucionaba, de que no era capaz de darle la vuelta. Ha habido momentos malos, en los que dude de poder venir aquí a correr, momentos duros. Momentos difíciles en los que recordaba que todo mi sueño de correr en Nueva York en 2012 se había ido al traste, y en los que veía que Berlín 2013 iba por el mismo camino.
Pero NO, esto había cambiado. Por fin fui capaz de darle la vuelta, de volver a correr, de volver a disfrutar en el asfalto, de volver a practicar este deporte que tanto me ha dado. Por fin he vuelto, he vuelto con más ganas que nunca, con más ganas de nuevos retos, con nuevos sueños, con nuevos objetivos.


Un Finisher







He vuelto, he vuelto para conseguirlo. Atrás queda un año difícil, atrás quedan 42,195Km, atrás quedan 3:13:00 minutos corriendo Y disfrutando por las calles de Berlín. Por fin logre mi sueño, por fin complete mi primer MAJOR, por fin SOY UN FINISHER!!













Los tres mas GRANDES de esta historia


 




Equipo... Lo conseguimos!!!!








P.D: Y ahora la pregunta es... ¿cual será el proximo Major???