Todo hacía indicar el sábado que esta Behobia iba a ser muy diferente a las dos anteriores. El ambientazo brutal del que pude disfrutar este sábado en la Behobia-Txiki fue inolvidable. Cientos de padres, madres, hermanos y demás familiares nos juntamos en Alderdi Eder para poder disfrutar con nuestros niños de esta gran tarde. A la gran cita del segundo domingo de noviembre debemos de sumarle ya, la gran fiesta de los korrikalaris txikis. Es una gozada ver a todos esos niños corriendo, felices y contentos, intentando emular lo que algún familiar suyo hará al día siguiente. Fue una tarde perfecta, y mucha parte de culpa la tuvo mi enano. Ese Axel campeón, que con 2 añitos corrió su primera carrera.

Fueron 50 metros increíbles; a toda velocidad; y que él no sé, pero que yo jamás olvidaré. ¡¡JAMASSSS!!. El otro gran culpable fue el clima, un día soleado, con ligero viento sur y una temperatura que llegó a pasar de los 25 grados. Un tiempo que si se repetía el domingo por la mañana nos haría olvidarnos a todos de poder alcanzar nuestro objetivo de bajar marca, pero que a su vez, haría que aun mas familiares y amigos de los 20000 behobianos que íbamos a salir se agolparan a ambos lados de la carretera a través de los 20 kilómetros de distancia que separan Behobia de Donosti.
Tenía pinta de que a los corredores este año nos iba a tocar sudar, nos iba a tocar sufrir.
Tenía pinta de que a los corredores este año nos iba a tocar sudar, nos iba a tocar sufrir.
Mi Behobia
Me levanto a las 8:00. Y lo primero que hago es asomarme a la ventana para ver el día. Hay nubes y claros, pero la temperatura ya marca 19 grados, demasiado para las horas que son, malo. Desayuno tranquilamente un plátano, un zumo de naranja y unas tostaditas con miel. A las 9:30 tengo el autobús que nos lleva desde Urnieta hasta Behobia y voy bien de tiempo. La ropa ya la tenía toda preparada del día antes, y es que no se puede estar a última hora con las cosas que si no siempre te dejas algo. Hora de ir para el bus.
Me junto en la plaza con todos los Runners que salimos desde Urnieta. No todos somos de aquí, también llevamos en el bus mucho catalán. Este es el primer año que montamos lo del autobús y los corredores del pueblo no se han animado, ello ha hecho que toda la gente de fuera que ha venido a correr y que estaban alojados en las pensiones se haya apuntado. Menuda triunfada ha tenido más de un grupo. Y es que esta carrera es diferente, y aquí vienen corredores de todas partes.
A las 10:00 ya estamos en Behobia, todo el mundo ha sido puntual y el chofer nos ha traído volando. Hasta se ha jugado un poco la del listo y ha apurado al máximo la salida de la autopista. ¡¡Vamos, que se ha colado!! Llega la hora de calentar y al igual que en los últimos años corremos por el camino de al lado del rio. Empezamos trotando, unas zancadas, estirar y correr un poquito más. ¡¡Listo!!, nos vamos hacia la salida. Este año nos acercamos algo antes de lo habitual para ver si podemos colocarnos un poco más adelante y salir mejor. De camino al cajón de salida ponen mi canción por los altavoces, no sé si es casualidad, o si de verdad la han puesto porque yo la pedí en el foro. Da lo mismo, es HELLO, de Martin Solveig, y a mí me da subidón. Ya estoy a tope y con ganas de que esto empiece.
Se va acercando la hora de la verdad y el cielo cada vez está más despejado, lo cual nos lleva a que la temperatura vaya en ascenso. Demasiado calor, hoy va a tocar sufrir. Son las 11:00, llegó la hora, pistoletazo de salida y ¡¡ARRANCAMOS!!
Salida bastante rápida gracias a que estaba bien colocado. Además el primer kilometro está totalmente en sombra y es recto, lo cual ayuda. Llegamos a la avenida de navarra en Irún y ya tenemos la primera rampa. El termómetro marca 22 grados. Seguimos subiendo hacia el alto de Arretxe y ya las sombras desaparecen. El Km 5 lo paso en 19:21 y me encuentro bien. Llega Gaintxurizketa y el cielo está totalmente despejado. Lorenzo se hace notar y el viento sur nos dificulta aun más si cabe el ascenso. Son prácticamente dos kilómetros de subida en los que hay que saber regular bien para que no se haga muy largo. Llego al alto y allí están mi primo Josemi y Mónica animándome. Así da gusto. Empiezo la bajada y me encuentro con un clásico de la Behobia, el PIRATA. No falla nunca, siempre con su furgoneta, la música heavy, su bandera pirata y ofreciendo naranjas, que crack. Llegan los toboganes de Lezo y el ritmo que voy manteniendo es bueno, el Km 10 lo paso en 39:54. La temperatura sigue subiendo y lo noto. Llego a Lezo y bebo bien en el avituallamiento. Entro en el puerto, el ambiente es impresionante y la gente no para de animar. Si es que con razón decimos que esta carrera es especial. A mitad del puerto mis sensaciones empiezan a cambiar, tengo la sensación de que las piernas se me vuelven pesadas y de que mi zancada ya no es tan rápida. El calor parece que empieza a hacer mella en mí. Intento no separarme del grupo en el que voy, pues siempre ayuda ir con gente que lleva más o menos tu ritmo. En el avituallamiento antes de salir del puerto vuelvo a beber, y también me echo agua por encima. Estoy acalorado. Llego al Km 15 y el parcial es de 1:00:03, prueba de que mis piernas habían dejado de carburar un poco. Sigo sin tener buenas sensaciones, lo de batir marca se empieza a complicar y estoy empezando a dejar de disfrutar. Bajo un poco el ritmo, tampoco demasiado, pero si lo suficiente como para poder recuperar un poco. Hora de subir Miracruz. Al comienzo de la primera rampa están mi prima Eva y Pedro dándome ánimos, además mi prima me da un botellín de agua. Mi mentalidad ha cambiado y ya mi idea es disfrutar todo lo que se pueda dentro de lo posible, pero sin relajarme demasiado. Sé que no puedo bajar mi tiempo y no quiero sufrir en exceso. Demasiado calor. El ambiente en miracruz es espectacular. La gente está totalmente volcada con nosotros y no paran de animarnos. Además la batukada nos da ese impulso extra para llegar a la cima. Descenso cómodo por Ategorrieta y curva a la derecha para entrar en la Avenida de navarra. No se cuanta gente puede haber ya por aquí animando, pero seguro que si digo una cifra me quedo muy corto, y es que no hay ni un solo hueco en toda la recta.
Ya casi estoy, giro a la izquierda para entrar en la avenida de la Zurriola y entro en el ultimo kilometro. Voy buscando a Izas y Axel, a mi madre y a mi tía, se que están por aquí y quiero que me vean que voy bien. Les veo y me ven, que en cualquier carrera puede parecer algo normal pero es que en la Behobia, con tantos corriendo y aun mas animando llega un momento en que no ves a nadie. El ambiente es brutal, exagerado, es increíble cómo se vuelca todo el mundo con los que vamos corriendo. Te llevan en volandas durante todo el recorrido, pero es que cuando llegas a Donosti, ya es que es espectacular, grandioso (como diría mi Willy).
Ya casi estoy, giro a la izquierda para entrar en la avenida de la Zurriola y entro en el ultimo kilometro. Voy buscando a Izas y Axel, a mi madre y a mi tía, se que están por aquí y quiero que me vean que voy bien. Les veo y me ven, que en cualquier carrera puede parecer algo normal pero es que en la Behobia, con tantos corriendo y aun mas animando llega un momento en que no ves a nadie. El ambiente es brutal, exagerado, es increíble cómo se vuelca todo el mundo con los que vamos corriendo. Te llevan en volandas durante todo el recorrido, pero es que cuando llegas a Donosti, ya es que es espectacular, grandioso (como diría mi Willy).
Entro en línea de meta con un tiempo de 1:20:16. No me puedo quejar. Hoy ha hecho un día perfecto, pero perfecto para todo el que ha ido a animar. Una temperatura buena, en un día soleado y con una ligera brisa, son los factores claves para que todo el mundo pueda salir a ver y a animar a todos los corredores, en cambio, estos factores se convierten en una temperatura alta, un sol que aprieta demasiado y un viento sur que no deja de hacer mella en el corredor.


IM-PRESIONANTE. Me dan ganas de empezar a correr (voy a ver si se me pasa, juas juas)
ResponderEliminarBUA TIOOOO ¡¡No tengo palabras !!!
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