martes, 10 de diciembre de 2013

MARATON DONOSTI 2013




Son las 5:44 d la mañana y ya me he despertado. La alarma del reloj estaba programada a las 6:00, pero esto de despertarse un poquito antes y no que te despierte el despertador, hace que uno se levante más fresco y con mejor cuerpo, así que ni me planteo apurar algo más en la cama. Me levanto, y me voy directo a la cocina a desayunar.

El desayuno está claro. A estas alturas no es plan de innovar, y además, yo de momento no cambio mi desayuno pre-carrera por otro. Un plátano, un  buen zumo de naranja recién exprimido y unas tostadas con miel acompañadas de un rico café. A mí me entra d vicio!!.

 


Hora de vestirse. La ropa ya la tengo preparada del día anterior y la mochila para la consigna también. Así que enseguida estoy listo. Esto de adelantar el trabajo el día antes, permite a uno estar mucho más tranquilo a la mañana.






A las 7:45 he quedado con Xabi (que también va a correr) y con mi aita, q este año al final se ha rajado y lo voy a usar de Personal Trainer.

Hora de ir ya para Donosti. De camino, recogemos a Mikel, el hermano de Xabi. La temperatura es de 8 grados y de camino nos cae un ligero xirimiri. La verdad es q me esperaba más frio; así mucho mejor. Ahora, lo q hace falta es que nos respete el agua. En San Sebastián, Xabi tiene lo que podríamos llamar nuestro Txoko runner, y gracias a ello tenemos garaje y local para cambiarnos y hablar las ultimas cosas para organizarnos bien la estrategia de carrera y quedar para después. 

Ya preparados nos vamos para la consigna a dejar la maleta calentando un poquito, dejamos todo sin mucho problema y salimos de nuevo a correr un poco. Se va acercando la hora. El calentamiento no es muy intenso, al fin y al cabo, vamos a tener 42,195 kilómetros por delante. Tiempo habrá d correr y de calentarse.

8:50, ahora sí que se acerca la hora de la verdad. Nos despedimos, nos deseamos suerte  y cada uno se va a su cajón. Toca concentrase y mentalizarse bien. El clima no es malo, seguimos con los 8 grados y sin llover. Mi cabeza lo tiene claro, con este día hay que arriesgar, y no nos vale salir a bajar el 2:58:00, hay q buscar el 2:55:00. Por otro lado, mi cuerpo, no las tiene todas consigo. El sábado, mi tripa no había estado todo lo bien que me hubiese gustado, y las sensaciones minutos antes de arrancar no son las mejores. Me noto el estomago algo raro, pero la cabeza está totalmente centrada en el objetivo. Tengo las ideas muy claras y las piernas parece que están con ganas de caña.  Voy a buscar el ritmo de 4:09 por kilometro desde el principio y así, estaremos en ritmos para lograr la marca.

9:00. Pistoletazo de salida. Después de 3 meses d entrenos ha llegado el momento de darlo todo. Hay q intentar no fallar y así conseguir que haya merecido la pena aun mas, todo este tiempo entrenando.
 ¡¡¡Vamossssssssssssssssssssssssssssssssss!!!



La salida es un poco caos. A pesar de que esta distribuida por cajones con su tiempo, parece que a mas de un@ le da igual y no tiene respeto por los demás, y los ritmos de algún@s son muy lentos para salir del cajón que han salido. Como puedo, voy haciéndome hueco y consiguiendo coger un poco el ritmo.

El primer kilometro lo paso en 4:04, algo más rápido del ritmo pensado pero bien. Poco a poco se van abriendo más los espacios y se va corriendo más a gusto. Ahora hay que coger bien el ritmo y luego poner el control de crucero para clavarlo kilometro a kilometro. 

Los kilómetros, 2.3 y 4 sigo intentando pillar ese ritmo d 4:09, pero sigo siendo un poco más rápido. No me preocupo porque voy bien de momento, pero nunca se sabe como irán las fuerzas más adelante.
Primer paso por anoeta, y el Kilometro 6 lo paso en torno a 24:30. La tripa la sigo notando extraña. Por momentos siento como una especie d apretón, pero las piernas van muy bien. Es un poco incomodo correr con esta sensación, pero mientras quede en esto aguanto sin problema. 

Seguimos sumando kilómetros y el ritmo medio lo sigo llevando sobre 4:04, esto me lleva a pasar el kilometro 10 en algo más de 40 minutos. Y este es el momento de recargar fuerzas por primera vez. Me saco del bolsillo un par de membrillos(consejo de mi amigo Txelu), y para dentro. En el kilometro 11 me está esperando el aita con un poco de isostar por si me apetece. Se lo pillo, le doy un par de tragos y lo tiro. 

Seguimos avanzando. Primera pasada por la Concha en dirección al Antiguo.
Noto que da un poco de viento. Tampoco nada del otro mundo, pero si lo suficiente para notarlo. Lo malo del viento por aquí es que da lo mismo q vayas para un lado o para el otro, al final parece que siempre te pega de cara. Vamos unos cuantos corredores juntos, así que nos vamos apoyando y cubriendo.




Atravesando el Antiguo no hay mucho ambiente, pero bueno, voy concentrado en lo mío. Sigo notando ese estomago raro y por momentos hasta una incómoda sensación de que me meo, pero sigo acumulando kilómetros a ritmo de 4:04, 4.05.

En la recta de las universidades, justo antes de entrar hacia el polígono, veo a Raúl. Un korrikalari de la cuadrilla de los domingos. Me empieza a animar y esto a uno siempre le hace crecerse(sobre todo cuando las piernas van bien, ya veremos en la segunda vuelta).

Los kilómetros por el polígono se me pasan mejor de lo que pensaba y se me hace más corto de lo que creía, pasando el 16 en torno al 1:06:10. La vuelta hacia el Antiguo la llevo mejor y los ánimos una vez más de Raúl en mi pasada, ahora en la otra dirección, me vuelven a dar alas. 

La situación de carrera ahora por el Antiguo y la Concha, no es la más cómoda. Me junto con los corredores que están haciendo la media maratón a un ritmo bastante más lento, y esto me obliga a ir adelantando corredores y para ello siempre toca hacer metros de mas. Además te trastoca hasta mantener ese ritmo constante.

Pasada la hora veinte, llega el segundo momento de meter otro par de membrillos pal cuerpo. Avanzo unos 500 metros más, y ahí tengo a mi padre de nuevo con el isostar. Lo cojo, otro par de tragos y nos vamos a por él 21.

La media maratón la paso en 1:26:37. Esto quiere decir que voy más rápido de lo que tenía pensado en un principio. El ritmo medio lo llevo a 4:05, y las pulsaciones van todo el rato sobre 150, así que esto va bien. Además, parece que las malas sensaciones del estomago están remitiendo. Incluso esa pequeña molesta sensación de que me hacia pis a desaparecido.

 

Me acerco a la segunda pasada por Anoeta. Justo antes de coger el empedrado para bordear y entrar al campo, están Lute y Txus animándome (esto es más energía extra),  y unos metros más adelante mi prima Eva y mi madre (otro extra de motivación). Esto me da aun más subidón, sobre todo porque voy muy bien y además cada vez me encuentro mejor. 




 




El kilometro 24, que está dentro de anoeta  lo paso en menos d 1:39:00, y cuando vuelvo a salir del estadio, tengo de nuevo a los amigos y a la family gritando como locos para darme de nuevo ese pequeño empujón anímico.





En este momento voy con un pequeño grupito. Y como da un poco de viento en contra y este kilometro tiende un poco hacia arriba, prefiero resguardarme e ir detrás tapado.

Me empiezo a sentir muy cómodo y hasta tengo la sensación de no ir rápido. Efectivamente, el  GPS me indica que este ultimo kilometro lo he hecho en 4:11. Como voy bien, empiezo a tomar la iniciativa en el grupo, y ya en la calle urbieta me pongo en primer lugar y a tirar. Tras el giro a derecha para coger la avenida en dirección gros, el grupo se rompe. Durante toda esta recta de algo más de un kilometro, me encuentro prácticamente solo y el viento en contra se deja notar. Tras esto, giro a izquierda por la gran vía donde hay un nuevo avituallamiento pero en el que ni paro a beber porque mis piernas se encuentran en el mejor momento. Nuevo giro a izquierdas y vuelta de nuevo hacia la avenida. Poco a poco voy cogiendo a gente y mis sensaciones no pueden ser más positivas. El kilometro 29 lo hago en un 3:59, que ya indica claramente que voy a mejor. Me como otros dos membrillos y poco antes del 30, de nuevo el aita, esperándome por si quiero beber. Le cojo el botellín para hidratarme y le indico que voy mucho mejor de lo pensado y de que las sensaciones son inmejorables.

El paso por la concha en esta vuelta se me hace aun más rápido que en la vuelta anterior.
Sigo cogiendo a corredores que iban por delante y esto hace que tenga aun mayor confianza. Al paso por el antiguo, me encuentro con uno de 42,195 que está animando y me grita que siga así. Que me siga gustando y disfrutando. ¡¡¡Vamosssssss, vamossssssssss!!!

Mi ritmo es buenísimo, aunque en la recta de las universidades empiezo a notar una ligera molestia en la pierna derecha. Como voy entorno a 4 minutos el kilometro prefiero no forzar mas de momento y aunque noto que puedo dar más prefiero seguir así y mantener.

En este momento, unos metros antes del avituallamiento, decido tomarme el gel que llevo. No necesita que beba agua, pero son manías mías y prefiero hacerlo siempre antes y luego hidratarme bien. Unos metros más adelante está de nuevo Raúl, gritándome, dándome ánimos y consiguiendo que me crezca aun más. 

Los tres kilómetros del 33 al 35 a través del polígono, los hago según mi GPS en 4.02, 4:02 y 4:03. La ligera molestia de la pierna derecha ha desaparecido. Tengo el pensamiento de que igual había sido debida a alguna mala pisada en el mal asfalto que hay en esa recta de las universidades. Mi cuerpo va perfecto, mis sensaciones son inmejorables, mis piernas van prácticamente solas y mi cabeza me pide que le dé más.

Saliendo prácticamente del polígono, de nuevo Raúl me vuelve a dar los últimos ánimos y me pregunta cómo voy. Le marco que muy bien, y es que todo va mucho mejor de lo que hubiese pensado jamás. Estoy que no me lo creo, y cada vez que miro el crono me crezco aun más psicológicamente.

A partir de la vuelta por la recta de las universidades, mis piernas meten una marcha más. Empiezo a rodar por debajo de cuatro con facilidad. Voy cogiendo y adelantando gente que empieza a sufrir, y yo en cambio, por extraño que parezca, voy mucho mejor que al principio. El Kilometro 37 lo hago en 3:47. Espectacular, estoy alucinando, mis piernas van solas. Todo miraconcha voy adelantando corredores y esto me da aun más alas. Tras coger un agua en el avituallamiento de la perla y beber un poco, giro a la derecha para coger la calle easo y enfilo ya la parte final.

Mi cuerpo va increíble. No me duele nada.  Voy corriendo muy fácil. Estoy en estado de excitación total y estoy corriendo a un ritmo que nunca pensé que podría tener a estas alturas de la maratón.

 
Km 40 en 3:45. Bestial, estoy flipando. Unos metros más adelante mi padre, que va de camino hacia anoeta después de hacerme de “personal trainer”, me anima y me vuelve a dar ese extra psicológico para poder seguir rodando a este ritmo.



Km 41 en 3:46. Sigo volando, bueno, sigo en una nube. No me lo creo. Aquí están mi madre y mi prima. Q manera de gritar, esto no es animar es lo siguiente. Como no voy a volar con estos ánimos que me dan. Estos ánimos, son un subidon moral que te hacen sacar fuerzas el día que no las tienes, pero cuando encima SI las tienes, parece que son como un propulsor mas.
Corre Forest, correeeeeeeee!!. Vamos  Cherman, vamossssssss!!. No pienses, correeeeeee!!. Frases que siempre salen cuando hablo de running con mi madre, mi padre o Izas y que me vienen a la cabeza en este momento de subidon total.

El Km 42 en 3:41, es solo explicable a que mis piernas se han sobre excitado con los ánimos de mi madre y mi prima Eva. Si no, no me lo explico.

La última curva, esos últimos 195 metros, son de felicidad total. De alegría, y de incredulidad. De excitación, y de satisfacción. Estoy casi en estado de shock.

Entro en la última recta, y ahí están a la derecha Lute y Txus animándome. Les miro, me miran, abro los brazos con un claro gesto de felicidad y asombro a la vez. No me lo puedo creer.

Últimos metros, miro el crono, sonrío, vuelvo a mirar el reloj, estoy por frotarme los ojos. Y es que ni un solo día de estos meses entrenando, se me había pasado por la cabeza que fuera capaz de hacer esto


Entro en meta levantando el brazo, lo he conseguido. Soy un Finisher y solo esto ya es ser un ganador. El Objetivo lo he cumplido con éxito , y con mucho más margen del que pensaba.  



Finalmente, los 42,195 de Donosti, en 2:51:09
Me pellizco y lo noto, así que no es un sueño. No tengo palabras. 

 

Lo que ha pasado hoy no sé si seré capaz de repetirlo.  Una maratón es una carrera muy diferente a cualquier otra distancia. Tu cuerpo nunca sabes cómo va a responder a esta distancia. Puedes empezar muy bien y que luego venga el famoso muro, o empezar algo peor de sensaciones e ir cada vez a más. Son muchos kilómetros, muchos minutos corriendo. Muchas zancadas, muchos impactos contra el asfalto. Y nunca sabes cómo reaccionará tu cuerpo. 


 
Hoy, el mío ha respondido de una forma espectacular, de una forma increíble. Si seré capaz de repetirlo?, pues no lo sé. Nadie lo sabe. Se tienen que dar muchas circunstancias. Lo que tengo claro, es que soy capaz. Si soy capaz de hacerlo. Si soy capaz de lograrlo. Y solo esto, ya da a uno mucha más confianza a la hora de plantearse un nuevo reto.






También tengo claro, que esto no es solo merito mío. Yo solo nunca hubiese sido capaz de lograrlo. Esto ha sido merito de todo un equipo. Un equipo de personas que han estado ahí durante todos estos meses apoyándome, tanto de una manera como de otra. Gracias a todos los que hoy habéis podido estar aquí en Donosti animándome. Muchas gracias Prima Eva, has estado espectacular; Muchas gracias Mama, eres lo más; Aita, Muchísimas gracias por ese apoyo extra avituallándome colocándote por donde te dije. Eres el puto amo. Muchas gracias Raúl, has estado increíble. Lute, Txus, sois grandes, muy grandes!. Muchas gracias por sacar tiempo para poder venir a verme y conseguir con ello que sea capaz de correr aun más. Gracias Txelu, por estar ahí. Muchísimas gracias a esas cuadrillas de korrikalaris que tengo, que me han hecho exigirme como nunca en cada entreno sacando lo mejor de mí. Muchísimas gracias a todos los que hoy no pudisteis estar aquí animándome, pero que ya me habíais mandado vuestra energía positiva de una forma u otra estos días atrás. Y muchísimas gracias a mi mujercita, a mí Izas. Esa Izas que me ha tenido que aguantar a mí, y a mis entrenos durante todos estos meses. Como diría nuestro querido willy: Eres grandiosaaaaa!!. Te quiero.




Y ahora, ya sabéis lo que toca. Descansar unos días y a por el nuevo reto.
 No pienso, corro!!. Y de momento, mi cuerpo y mi mente quieren  seguir buscando más 42,195 que correr.

Mientras las piernas aguanten, seguiremos corriendo. SIEMPRE AVANTI!!

¡¡¡SUPERANDO RETOS, PERSIGUIENDO SUEÑOS!!!




P.D: Que esto no pare. En marzo, nos vemos en Barcelona.
Vamossssssssssssssssssssssssssssssssss!!!!